Películas navideñas

Durante la temporada navideña, las cintas de colores, los adornos brillantes, las lucecitas musicales crecen y se despliegan como hiedra en las paredes y techos de las salas de las casas, las oficinas y hasta las calles. Un árbol engalanado y disfrazado con falsa nieve (muchas veces tan falsa como el mismo árbol) preside, como silencioso decano, las reuniones familiares y las ceremonias públicas. Los nacimientos compiten en espectacularidad o en originalidad y algunas iglesias e instituciones atraen visitantes que acuden con el único objetivo de contemplar a la vaca y el burro, la virgen y san josé, rodeados por una multitud de figurantes de todo orden y calaña, desde pastores hasta soldados, trenes, y todo lo que la desbordada imaginación de alguien haya decidido acopiar allí. Los papanoeles y los renos no sólo reinan en los centros comerciales, sino que también se multiplican en miniaturas que cantan, bailan y hasta mueven el totó.

Pero la navidad no estaría completa si nuestras pantallas, las de televisión y las de cine, no se vieran inundadas por el mismo torrente y colmadas asimismo de pinos, nieves, trineos e historias de buen corazón. Las series y programas habituales sacan sus ediciones navideñas, y tenemos “La navidad de los Simpson”, “La navidad del Chavo” y así, cuantas navidades podamos desear con nuestros personajes favoritos. En Hollywood, el desfile anual de Navidad es una de las grandes celebraciones de la ciudad de Los Ángeles, adonde acuden algunas estrellas a presidir el desfile o a saludar al público en carros alegóricos. Por otro lado, los grandes estudios lanzan siempre alguna película para rentabilizar el espíritu navideño que embarga a la gente por estos días. Para este 2015, por ejemplo, están en cartelera 2 películas: Navidad con los Cooper (comedia) y Krampus, el terror de la navidad (terror light). El mensaje de ambas películas es el mismo: una familia debe redescubrir sus lazos, y con ellos, el verdadero espíritu de la navidad, que les permitirá afrontar cuanta amenaza se cierna sobre ellos; así como entender que pese a sus diferencias, tensiones y enfrentamientos, conforman una auténtica familia.

Entre las muchas películas navideñas (en internet circulan muchas listas de las 10 o 20 mejores, aquí una de las mas confiables ), quizás la historia más veces contada es la que originalmente escribió Charles Dickens en la Inglaterra victoriana de 1843: A Christmas Carol, usualmente traducido como Un cuento de navidad o Canción de Navidad (aunque quizás debería traducirse más propiamente como Un villancico). Es la historia de Ebenezer Scrooge, un viejo avaro que desprecia la navidad, la considera una paralización de sus negocios (en esto se mostró poco visionario el viejo Scrooge), se niega a hacer donaciones a los pobres, y beneficios a sus empleados; pero cambia radicalmente después de ser visitado por los fantasmas de la navidad pasada, presente y futura, que le muestran que la gente es más generosa y buena en estas fechas, mientras él permanece solo y amargado. La historia ha sido llevada al cine desde los comienzos de este nuevo arte, en 1901, y luego ha tenido adaptaciones en cada década hasta la actualidad. Entre las más destacadas podríamos mencionar, quizás, la británica de 1951 con Alastair Sim (elegida por el New York Times y Rotten Tomatoes como la mejor adaptación del cuento); la de 1988 con Bill Murray, que le da un giro más moderno y mediático al relato; y la del 2009, cuyo mayor atractivo es un desbordado Jim Carrey que interpreta a casi todos los personajes de la historia.

Hay algunos otros clásicos navideños que no deberíamos olvidar. Milagro en la calle 34 (1947), que juega con la simpática idea de que un hombre que trabaja como Papa Noel en un centro comercial puede ser, de hecho, el verdadero Santa Claus, e incluso debe probarlo en una corte. Qué bello es vivir (1946), de Frank Capra, que apela nuevamente a lo fantástico (un ángel de la guarda, en este caso) para mostrarle a un hombre deprimido, que siente que la vida no vale la pena, cuánto bien le ha hecho a las personas que le rodean y cómo hubiera sido la vida de estos si él no hubiera existido. Pesadilla antes de Navidad (1993), animación de Tim Burton, que mezcla dos aparentes opuestos, el Halloween y la Navidad, dos mundos opuestos que se llegan a tocar, con resultados cómicos y desastrosos, pero también felices y aleccionadores. Por último, cabe mencionar algunas películas en donde la navidad no es el tema, sino el decorado, el ambiente en el que se desarrollan otras historias, de diversos géneros, pero que al final igual cuentan como películas navideñas, porque se estrenaron y se repiten en estas fechas. Entre ellas tenemos, para mencionar géneros diferentes: Gremlins (1984, terror light), Love actually (2003, comedia romántica), Mi pobre angelito (1990, familiar) y Duro de matar (1988, acción).

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Acerca de jdetaboada

Arequipeño. Sanmarquino. Doctor en Literatura en Harvard University. Especialista en cine latinoamericano. Profesor en UPC e Investigador en Casa de la Literatura Peruana. Miembro fundador de AIBAL. Email: jdetaboada@yahoo.com.ar
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